Cierta noche Anita, una bellísima mujer de pelo largo y negro fue a un baile.
Su madre le recomendó que no saliese, pues había soñado algo terrible con ella. Pero la hija nunca la escuchaba y sin pensar ya se había puesto un vestido blanco muy elegante, para hacer suceso por la noche.
Cuando finalmente llegó al baile no venía ningún hombre a llamar Anita para bailar. Así pasó horas aburrida en su silla. Después comentó con una amiga:
! Estoy sin suerte, pues ni un diablo me llama para danzar hoy!
Entonces ella vio un rapaz muy guapo, alto, pelo rubio, ojos castaños y brazos fuertes. Se presentó como Carlos e invitó Anita a bailar.
Muy felices bailaron durante toda la noche.
Anita sentía un fuego en la espalda. Pensó que la pasión era un sentimiento que deja el cuerpo muy caliente.
Cuando volvió a su casa, lo primero que hizo fue mirarse en el espejo y dio un grito de horror, pues Carlos le había dejado la marca de su mano en su cuerpo.
Él era el propio diablo!!
miércoles, 21 de octubre de 2009
Virtudes y defectos
Es muy difícil hablar y reconocer nuestros defectos, entonces empiezo por mis virtudes.
Soy una buena y confiable amiga, guardo muchos secretos. Tengo mucha humildad también.
Soy muy trabajadora, no descanso ni un segundo al día. Ayudo a todos los que puedo.
Soy optimista, siempre intento ver el lado bueno de las cosas, cuál la mejor solución para un gran problema. Siempre dispuesta a resolverlos.
En cambio a veces, principalmente si me duele la cabeza, me agarra un horrible mal humor, no quiero oír a nadie. Ahí muestro signos de cansancio.
La ansiedad es mi peor compañera, como demasiado por eso.
Lloro por cualquier cosa: películas, acontecimientos tristes en la tele y en la vida, o si me hablan con brutalidad, pero mucho más si estoy aquellos días.
Soy una buena y confiable amiga, guardo muchos secretos. Tengo mucha humildad también.
Soy muy trabajadora, no descanso ni un segundo al día. Ayudo a todos los que puedo.
Soy optimista, siempre intento ver el lado bueno de las cosas, cuál la mejor solución para un gran problema. Siempre dispuesta a resolverlos.
En cambio a veces, principalmente si me duele la cabeza, me agarra un horrible mal humor, no quiero oír a nadie. Ahí muestro signos de cansancio.
La ansiedad es mi peor compañera, como demasiado por eso.
Lloro por cualquier cosa: películas, acontecimientos tristes en la tele y en la vida, o si me hablan con brutalidad, pero mucho más si estoy aquellos días.
miércoles, 14 de octubre de 2009
sábado, 10 de octubre de 2009
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